viernes, 1 de septiembre de 2017

Tanka de los higos


jueves, 27 de julio de 2017

Viento en la noche






Salgo a la puerta de casa y me siento en el tranco a disfrutar de la noche a oscuras.
La luna está pequeñita, como una pestaña, haciendo que las estrellas se multipliquen.
Respiro el frescor de una noche de verano tras un día de bochorno húmedo.

Se oyen los grillos.
Parece que sólo grillos, pero no:

Un animal grande pace a mi izquierda. Oigo sus bocados en la hierba correosa de mitad de verano.
Resopla. Es uno de los caballos. Las vacas estarán más abajo.


A la derecha, junto al camino, percibo unas pezuñas más ligeras, unos bocados más finos y rápidos. Son las ovejas del vecino.
A lo lejos se oye el tintineo de otras esquilas pequeñas, no muchas, tranquilas.

Los animales, que sestean a la sombra de  un acebuche o aguantan estoicos bajo el sol del verano, ahora aprovechan el frescor de la noche para comer y deambular despacio entre las sombras.

El zumbido de alguna polilla atraviesa  el aire sobre mi cabeza y el pequeño y casi imperceptible pulso de los murciélagos marca el ritmo del brillar de las estrellas.

De vez en cuando un ladrido cansino de perro desvelado por las correrías de los cochinos asilvestrados o los gamos, que se acercan desde el monte para beber en el río.
 De allí llega, lejana y esporádicamente, el croar de algunas ranas.

Es tarde y el fresco va calando mis hombros, pero quería compartir con ustedes estos momentos. 


Si hacemos caso a Goethe, ahora tras contemplar este cuadro hermoso, deberíamos leer una buena poesía y escuchar un poco de música.

Hagámosle caso:




 Outras vezes oiço passar o vento,
E acho que só para ouvir passar o vento vale a pena ter nascido.

              - Fernando Pessoa, como Alberto Caeiro -




Vayamos ahora con la música:

Una vez más escojamos MOZART
Concierto para clarinete en RE mayor, K. 622
(Creo que es el 4º movimiento)

Aquí la tienen con imágenes de Memorias de África de fondo
(Es la primera que sale en el buscador)






Ah! Acaba de cantar un gallo. Me voy a dormir..


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domingo, 9 de julio de 2017

De Pessoa a Thoreau (y viceversa)





Quem quer pouco, tem tudo; 

Quem quer nada, é livre; 

Quem não tem, e não deseja,

Homem, é igual aos Deuses.


- Pessoa -                                           



  
" Pues ser un filósofo no consiste en tener pensamientos sutiles, ni en fundar una escuela, si no en amar la sabiduría tanto como la vida que está de acuerdo con sus dictados: una vida de simplicidad, independencia, magnanimidad y confianza."

- Thoreau -                  

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miércoles, 5 de julio de 2017

Tanka de la Luz




viernes, 30 de junio de 2017

TODOS LOS DIAS


"Todos los días deberíamos
escuchar un poco de música,
leer una buena poesía,
contemplar un cuadro hermoso
y si es posible,
decir algunas palabras sensatas."

- J. W. von GOETHE -


La Música: Aria "Un bel di vedremo" de Madame Butterfly.  Puccini.

Por ejemplo, esta versión cantada por Huang Ying


La Poesía:   "Menos tu vientre"  de Miguel Hernández


Menos tu vientre,
todo es confuso.

Menos tu vientre,
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.

Menos tu vientre,
todo es oculto,
menos tu vientre,
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.

Menos tu vientre,
todo es oscuro,
menos tu vientre,
claro y profundo.



El Cuadro o Paisaje Hermoso:  "Campiña de Jimena en atardecerde estío"  del que les habla.



Las Palabras Sensatas:  Amen, busquen la Belleza.

Buenas Noches.

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*

domingo, 25 de junio de 2017

TANKA de la uva




jueves, 15 de junio de 2017

martes, 13 de junio de 2017

martes, 6 de junio de 2017

Discurso de Juan Goytisolo - Premio Cervantes 2014


A la llana y sin rodeos




"En términos generales, los escritores se dividen en dos esferas o clases: la de quienes conciben su tarea como una carrera y la de quienes la viven como una adicción.
El encasillado en las primeras cuida de su promoción y visibilidad mediática, aspira a triunfar. El de las segundas, no. El cumplir consigo mismo le basta y si, como sucede a veces, la adicción le procura beneficios materiales, pasa de la categoría de adicto a la de camello o revendedor. Llamaré a los del primer apartado, literatos y a los del segundo, escritores a secas o más modestamente incurables aprendices de escribidor.
A comienzos de mi larga trayectoria, primero de literato, luego de aprendiz de escribidor, incurrí en la vanagloria de la búsqueda del éxito -atraer la luz de los focos, "ser noticia", como dicen obscenamente los parásitos de la literatura- sin parar mientes en que, como vio muy bien Manuel Azaña, una cosa es la actualidad efímera y otra muy distinta la modernidad atemporal de las obras destinadas a perdurar pese al ostracismo que a menudo sufrieron cuando fueron escritas.
La vejez de lo nuevo se reitera a lo largo del tiempo con su ilusión de frescura marchita. El dulce señuelo de la fama sería patético si no fuera simplemente absurdo. Ajena a toda manipulación y teatro de títeres, la verdadera obra de arte no tiene prisas: puede dormir durante décadas como La regenta o durante siglos como La lozana andaluza.
Quienes adensaron el silencio en torno a nuestro primer escritor y lo condenaron al anonimato en el que vivía hasta la publicación del Quijote no podían imaginar siquiera que la fuerza genésica de su novela les sobreviviría y alcanzaría una dimensión sin fronteras ni épocas.
"Llevo en mí la conciencia de la derrota como un pendón de victoria", escribe Fernando Pessoa, y coincido enteramente con él. Ser objeto de halagos por la institución literaria me lleva a dudar de mí mismo, ser persona non grata a ojos de ella me reconforta en mi conducta y labor.
Desde la altura de la edad, siento la aceptación del reconocimiento como un golpe de espada en el agua, como una inútil celebración.
Mi condición de hombre libre conquistada a duras penas invita a la modestia. La mirada desde la periferia al centro es más lúcida que a la inversa y al evocar la lista de mis maestros condenados al exilio y silencio por los centinelas del canon nacionalcatólico no puedo menos que rememorar con melancolía la verdad de sus críticas y ejemplar honradez. La luz brota del subsuelo cuando menos se la espera.
Como dijo con ironía Dámaso Alonso tras el logro de su laborioso rescate del hasta entonces ninguneado Góngora, ¡quién pudiera estar aún en la oposición! Mi instintiva reserva a los nacionalismos de toda índole y sus identidades totémicas, incapaces de abarcar la riqueza y diversidad de su propio contenido, me ha llevado a abrazar como un salvavidas la reivindicada por Carlos Fuentes nacionalidad cervantina.
Me reconozco plenamente en ella. Cervantear es aventurarse en el territorio incierto de lo desconocido con la cabeza cubierta con un frágil yelmo bacía.
Dudar de los dogmas y supuestas verdades como puños nos ayuda a eludir el dilema que nos acecha entre la uniformidad impuesta por el fundamentalismo de la tecnociencia en el mundo globalizado de hoy y la previsible reacción violenta de las identidades religiosas o ideológicas que sienten amenazados sus credos y esencias.
En vez de empecinarse en desenterrar los pobres huesos de Cervantes y comercializarlos tal vez de cara al turismo como santas reliquias fabricadas probablemente en China, ¿no sería mejor sacar a la luz los episodios oscuros de su vida tras su rescate laborioso de Argel?
¿Cuántos lectores del Quijote conocen las estrecheces y miseria que padeció, su denegada solicitud de emigrar a América, sus negocios fracasados, estancia en la cárcel sevillana por deudas, difícil acomodo en el barrio malfamado del Rastro de Valladolid con su esposa, hija, hermana y sobrina en 1605, año de la Primera Parte de su novela, en los márgenes más promiscuos y bajos de la sociedad?
Hace ya algún tiempo, dedique unas páginas a los titulados Documentos cervantinos hasta ahora inéditos del presbítero Cristóbal Pérez Pastor, impresos en 1902 con el propósito, dice, de que "reine la verdad y desaparezcan las sombras", obra cuya lectura me impresionó en la medida en que, pese a sus pruebas fehacientes y a otras indagaciones posteriores, la verdad no se ha impuesto fuera de un puñado de eruditos, y más de un siglo después las sombras permanecen.
Sí, mientras se suceden las conferencias, homenajes, celebraciones y otros actos oficiales que engordan a la burocracia oficial y sus vientres sentados, (la expresión es de Luis Cernuda) pocos, muy pocos se esfuerzan en evocar sin anteojeras su carrera teatral frustrada, los tantos años en los que, dice en el prólogo del Quijote, "duermo en el silencio del olvido": ese "poetón ya viejo" (más versado en desdichas que en versos) que aguarda en silencio el referendo del falible legislador que es el vulgo.
Alcanzar la vejez es comprobar la vacuidad y lo ilusorio de nuestras vidas, esa "exquisita mierda de la gloria" de la que habla Gabriel García Márquez al referirse a las hazañas inútiles del coronel Aureliano Buendía y de los sufridos luchadores de Macondo.
El ameno jardín en el que transcurre la existencia de los menos, no debe distraernos de la suerte de los más en un mundo en el que el portentoso progreso de las nuevas tecnologías corre parejo a la proliferación de las guerras y luchas mortíferas, el radio infinito de la injusticia, la pobreza y el hambre.
Es empresa de los caballeros andantes, decía don Quijote, "deshacer tuertos y socorrer y acudir a los miserables" e imagino al hidalgo manchego montado a lomos de Rocinante acometiendo lanza en ristre contra los esbirros de la Santa Hermandad que proceden al desalojo de los desahuciados, contra los corruptos de la ingeniería financiera o, a Estrecho traviesa, al pie de las verjas de Ceuta y Melilla que él toma por encantados castillos con puentes levadizos y torres almenadas socorriendo a unos inmigrantes cuyo único crimen es su instinto de vida y el ansia de libertad.
Sí, al héroe de Cervantes y a los lectores tocados por la gracia de su novela nos resulta difícil resignarnos a la existencia de un mundo aquejado de paro, corrupción, precariedad, crecientes desigualdades sociales y exilio profesional de los jóvenes como en el que actualmente vivimos. Si ello es locura, aceptémosla. El buen Sancho encontrará siempre un refrán para defenderla.
El panorama a nuestro alcance es sombrío: crisis económica, crisis política, crisis social. Según las estadísticas que tengo a mano, más del 20% de los niños de nuestra Marca España vive hoy bajo el umbral de la pobreza, una cifra con todo inferior a la del nivel del paro. Las razones para indignarse son múltiples y el escritor no puede ignorarlas sin traicionarse a sí mismo.
No se trata de poner la pluma al servicio de una causa, por justa que sea, sino de introducir el fermento contestatario de esta en el ámbito de la escritura. Encajar la trama novelesca en el molde de unas formas reiteradas hasta la saciedad condena la obra a la irrelevancia y una vez más, en la encrucijada, Cervantes nos muestra el camino.
Su conciencia del tiempo "devorador y consumidor de las cosas" del que habla en el magistral capítulo IX de la Primera Parte del libro le indujo a adelantarse a él y a servirse de los géneros literarios en boga como material de derribo para construir un portentoso relato de relatos que se despliega hasta el infinito.
Como dije hace ya bastantes años, la locura de Alonso Quijano trastornado por sus lecturas se contagia a su creador enloquecido por los poderes de la literatura. Volver a Cervantes y asumir la locura de su personaje como una forma superior de cordura, tal es la lección del Quijote.
Al hacerlo no nos evadimos de la realidad inicua que nos rodea. Asentamos al revés los pies en ella. Digamos bien alto que podemos. Los contaminados por nuestro primer escritor no nos resignamos a la injusticia."

domingo, 28 de mayo de 2017

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Haiku de la Rosa de los Tiempos.


miércoles, 24 de mayo de 2017

¿Conoces el hielo?



"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo."



viernes, 28 de abril de 2017

Haiku de la noche tonta




Llueve en Graná
suenan Los Planetas
con sed, te busco.

...

martes, 25 de abril de 2017

Europa Europa.







¿Por qué será que me emociono cada vez que escucho esta música?

Creo que es porque representa la idea de Europa que aprendí en el colegio, que vislumbré en el instituto y que comprendí en la universidad compartiendo aulas, piso y cervezas con mis compañeros erasmus...

Porque encarna la Europa de los ciudadanos, de la solidaridad entre los pueblos, de los derechos humanos y la cultura universal....

Por eso me emociono. Por eso me entristezco viendo como poco a poco se va difuminando, como un sueño feliz al despertar a un mundo de material egoismo, de avaricia, de sinrazón...

Aún suena, y somos muchos los que nos emocionamos. No dejemos escapar nuestros sueños, no amordacemos nuestra humanidad!



viernes, 21 de abril de 2017

Variaciones Goldberg (in mente)


Existen en Granada
lugares fugaces donde sentarse a leer.

A veces estas puertas cósmicas sólo se mantienen abiertas el tiempo de un café y un agua con hielo y limón. Es fundirse el último cubito y un ejército rubio armado con trolleys rompen el hechizo.

Hoy he disfrutado de dos (2) aguas con hielo y limón. 
Felizmente


martes, 18 de abril de 2017

Haiku del junco


jueves, 13 de abril de 2017

LA LEYENDA DEL TIEMPO



El sueño va sobre el tiempo
flotando como un velero.
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño...


Y si el sueño finge muros
en la llanura del tiempo,
el tiempo le hace creer
que nace en aquel momento...


Federico García Lorca  - 1933
(Léase en voz de El Camarón)






sábado, 8 de abril de 2017

Viaje a Portugal


Sentado al fondo del café A Brasileira, uno de los preferidos de Pessoa y leer esto mientras tomo un cafezinho como sólo saben hacer allá.

Momentos estelares de la humanidad...


domingo, 19 de marzo de 2017

Haiku II


domingo, 12 de febrero de 2017

HAIKU


que no es haiku ni ná, pero me gusta!