viernes, 18 de septiembre de 2009

MONTEANDO


Tímidamente aún, como aclarándose la voz con cierto pudor,
van escuchándose algún que otro bramido ente la espesura del monte alcornocal.


El verano ha sido largo y caluroso, las lluvias cesaron pronto en primavera, escasea el pasto nutritivo y las reses no muestran muy buen aspecto. Tendrán que reponer fuerzas antes de emprender las tareas amatorias otoñales.


De momento, llueve, suave pero llueve, que es una bendición.
Disfruten de la lluvia!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Igualito, igulaito que Feliz Rodriguez de la Fuente.
Me ha recordado ha Feliz.

Un abrazote.

H.

Jose Miguel dijo...

Ya quisiera yo acercarme siquiera de lejos! Aficionaillo na más...
Un abrazo, H!